miércoles, 28 de febrero de 2024
VIRGILIO
VIRGILIO
(Monumento a Virgilio. Piazza Virgiliana, Mantova.)
Edgardo Rafael Malaspina Guerra
1
Virgilio Publio Marón (70 a. C-19 a. C). Poeta
romano ampliamente conocido por tres obras fundamentales de la literatura
universal: La Eneida, las Bucólicas y las Geórgicas. Virgilio nació en Andes,
actual Virgilio. Murió a la edad de 51 años.
[Virgilio. Jörg Syrlin el Viejo (1425 – 1491) .Museo
de Artes Plásticas de Moscú “A. S Pushkin”.]
2
Estudió
filosofía, matemáticas y retórica, y se interesó por la astrología, medicina,
zoología y botánica.
3
Sus
influencias filosóficas provienen del epicureísmo , el platonismo y el
estoicismo.
4
Fue
amigo de Horacio y del emperador Augusto.
5
Escribió
las Églogas o Bucólicas /42-39 a. C) para exaltar la vida pastoril.
Las Geórgicas (36 y 29 a. C) están dedicadas a
la agricultura.
La
Eneida la escribió durante once años a partir del 29 a. C.
6
“Las
obras literarias, sino los exponentes más representativos de tres géneros
Bucólicas, las Geórgicas y la Eneida no constituyen tan solo tres grandes
poéticos que han marcado la historia de la poesía occidental: la poesía
pastoril, la poesía didáctica y la épica culta. Asimismo, constituyen tres
maneras de comprender el mundo y tres momentos de la vida de Virgilio: la
juventud, la madurez y el ocaso. De esta forma, probablemente la mejor manera
de conocer a Virgilio no sea otra que la de leer sus obras, en definitiva, su principal
legado para la posteridad”. (Francisco García Jurado).
7
“Virgilio.
De los poetas de la tierra no hay uno solo que haya sido escuchado con tanto
amor. Más allá de Augusto, de Roma y de aquel imperio que a través de otras
naciones y de otras lenguas, es todavía el Imperio. Virgilio es nuestro amigo.
Cuando Dante Alighieri hace de Virgilio su guía y el personaje más constante de
la Comedia, da perdurable forma estética a lo que sentimos y agradecemos todos
los hombres”. (JL Borges)
BOCCACCIO Y EL DECAMERÓN(1353).
BOCCACCIO
Y EL DECAMERÓN(1353). A PROPÓSITO DE LAS EPIDEMIAS.
Edgardo
Rafael Malaspina Guerra
1
El
gran humanista Giovanni Boccaccio
(1313-1375), uno de los padres de la literatura italiana, inicia su obra
inmortal "Decamerón" refiriéndose a la epidemia de peste que azotó en
la Edad Media a la ciudad de Florencia. Esa tragedia enlaza los cien relatos del libro.
2
Las
aguas del Arnes fueron testigos de la mortandad. Los médicos ordenaron limpiar
la ciudad, prohibieron la entrada de gente proveniente de ciudades infectadas.
Sin embargo, los enfermos morían, incluso a pesar de las oraciones. Cuando
salían unas ampollas hinchadas como
huevos en la ingle o en la tetilla izquierda, se diagnosticaba el mal. Las
manchas negras en brazos y piernas
significaban la muerte al tercer día de su aparición.
3
Se
creía que la dolencia se transmitía al hablar con el enfermo, tocar su ropa o un objeto que
hubiese estado en contacto con el desdichado. Unos cerdos rompieron la
vestimenta de un enfermo y a las pocas horas murieron. El pestoso moría solo,
sin ninguna ayuda, porque nadie quería visitarlo, lo que Boccaccio calificó
de proceder bastante inhumano y cruel:
uno abandonaba a su propio hermano enfermo; la mujer a su esposo; y lo más
increíble cuando el padre y la madre huían de los hijos afectados.
4
Pocos
hombres ofrecían cuidados al paciente por grandes cantidades de dinero para
acompañarlos en su despedida final. Se vieron casos cuando enfermo y cuidador
murieron juntos. Las mujeres contagiadas se sentían tan mal que perdían la
vergüenza a la desnudez. La gente se desayunaba en sus casas y cenaba en el
otro mundo. Los entierros se hacían con pocas oraciones para alejarse lo
más rápido posible de la fosa.
5
Algunos pensaron que estarían a salvo si
comían y bebían poco y apartándose de los amigos. El sexo se prohibía; en
cambio se recomendaba oír música. Pero había otras opiniones: el mal se
evitaba con vino abundante, manjares de
todo tipo y mucho sexo. Alegrarse, reír y bailar también espantaba la peste,
como consecuencia no se lloraba a los muertos y así se conservaba la salud.
Para el mal olor proveniente de los cadáveres se ponían en la nariz hierbas aromáticas y flores. Los hombres y
mujeres huían de Florencia a los campos
aledaños…Y cuentan las historias narradas en el Decamerón.
MEMORIAS DE ADRIANO
“MEMORIAS DE ADRIANO” : LA MANERA MÁS AMENA
Y POÉTICA DE CONOCER LA HISTORIA DE ITALIA.
(Una biblioteca es un hospital del alma.)
Edgardo Rafael Malaspina Guerra
1
Memorias de Adriano (1950), de la escritora
francoestadounidense Marguerite
Yourcenar (1903-1987), es la manera más amena y
poética de conocer la historia del mundo antiguo, en su capítulo romano,
a través de la vida y cosmovisión filosófica del emperador Adriano (76-138).
2
Memorias de Adriano está escrita en forma
de cartas que el emperador envía a su sucesor Marco Aurelio, y empieza con las
quejas de Adriano sobre su salud: “He ido esta mañana a ver a mi médico
Hermógenes... Digamos solamente que tosí, respiré y contuve el aliento conforme
a las indicaciones de Hermógenes, alarmado a pesar suyo por el rápido progreso
de la enfermedad...”
FRASES:
3
El miedo es tan absurdo como la esperanza.
4
La edad es una derrota aceptada.
5
Secretamente prefiero las fieras que a los
hombres.
6
Hay que ser sobrio con voluptuosidad.
7
En el sueño de cada noche dejamos de ser.
8
Toda verdad es escandalosas.
9
Demasiados caminos no llevan a ninguna
parte.
10
Observar más que juzgar.
11
Pocos hay que no puedan enseñarnos alguna
cosa.
12
Busqué la libertad más que el poder.
13
Lo que más repugnaba lo convertía en objeto
de estudio para encontrarle alguna gracia.
14
Quien no tiene tiempo para escuchar, no
tiene tiempo para gobernar.
15
Por lo menos una vez por siglo llega un
insensato al poder.
16
Una noche de insomnio es una invitación a
pensar.
17
El universo no es más que un tejido de
ilusiones.
18
La fuerza, la justicia, las musas.
19
Soy Dios, sencillamente porque soy hombre.
20
Un ser embriagado de vida no provee la
muerte.
21
El éxito mina la disciplina.
22
Tener razón demasiado pronto es lo mismo
que equivocarse.
23
Hay que ser uno mismo antes de morir. Pocos
hombres se realizan antes de morir.
24
Los signos del porvenir hay que buscarlos
en la tierra, no en la adivinación.
25
La vida está más en el pasado que en el
presente.
26
La moral es una convención privada. La
decencia es una cuestión pública.
27
La meditación y los libros son graves
delicias.
28
El contacto después de horas de ausencia es
un placer exquisito.
29
Todo placer regido por el gusto es casto.
30
Sobre los funerales: El muerto tiene
derecho a esas pocas horas de pompas ruidosas antes de la llegada de los
milenios de silencio y olvido.
31
Los pueblos perecen por falta de
generosidad.
32
La servidumbre del espíritu es peor que la
esclavitud.
33
Natura deficit, fortuna mutatur, deus omnia
cernit: La naturaleza nos traiciona, la fortuna cambia, un dios mira las cosas
desde lo alto.
34
Tratemos de entrar en la muerte con los ojos
abiertos…